Proyecto Sida Social / Matriz

 

 

Proyecto Sida Social, nombra varios proyectos que han sido realizados bajo ciertas pautas o intereses en común. Cada uno de ellos es nombrado con este mismo título, seguido de un número que indica el orden en el que fueron realizados y el lugar.

Invisible sida/el sida todavía está vivo parecen frases antagónicas. Pero estas afirmaciones que acompañan los siguientes proyectos reflejan las conclusiones obtenidas de esta problemática social. El sida no tiene visibilidad en la comunidad LGTBI, sobre todo en el sector de los más jóvenes, y sigue pareciendo una enfermedad que nada tiene que ver con las prácticas sexuales heterosexuales. Estos trabajos pre­tenden analizar, utilizando tanto las herramientas del arte como metodologías de trabajo colectivo, la realidad del VIH/Sida en nuestros contextos con la pers­pectiva de casi treinta años de pandemia.

Este proyecto se genera y se estructura a partir de una idea de exposición “expandida. Una exposición expandida es aquel acontecimiento comunicativo en el que nada es definitivo ni está anclado a un lugar limitado. Las obras que se presentan en la sala de exposiciones o en cualquier otro lugar no han sufrido una orden de parada. Se muestran en el momento en que están, enunciando que su proceso sigue en marcha. Todos estos proyectos pueden ser revisitados. Por otra parte, el espacio, galería o centro cultural, no serán los únicos luga­res que ocupe este acontecimiento comunicativo y cultural. La calle, la plaza, la publicidad callejera, Internet, los autobuses, otros centros de arte, las universi­dades, los bares, las sedes de las asociaciones ciudadanas, etc., formarán parte de esta expansión. Pero no como otros lugares en los que también se expone la obra, sino entendiendo toda esta serie de espacios como una red adecuada para la presentación de propuestas artísticas que inciden en lo social.

Una de las características de este proyecto es que en los espacios de exhi­bición apenas nos encontraremos objetos artísticos, y sí otro tipo de elementos que, generalmente, se construyen a partir de la colaboración mutua. En estos espacios, además, encontraremos la documentación de todas las circunstancias que ocupen los otros lugares previstos para la realización de este proyecto. Por lo tanto, la sala de exposiciones, galería o centro cultural se convertirá en un functional-site, un espacio que enuncia una función –que en nuestro caso va mas allá de la contemplación de obras e intentará generar la posibilidad de reflexio­nar sobre las distintas problemáticas del VIH/Sida-. Estos espacios funcionales nos obligan a generar un trabajo en forma de red, que esperamos nos permita abarcar la complejidad del tema que nos proponemos analizar.

Este proyecto propone una organización y una metodología singular. Enuncia una estructura si no descentralizada (en la sala de exposiciones hay parte de las propuestas), al menos desestabilizada.

El espacio para la exhibición se entiende como un recipiente para llenar. El espacio y su contenido facilitan un momento de reflexión para el espectador, buscando una participación que concierna a la actitud intelectual, y se consti­tuye en una plataforma de debate y un archivo de materiales e iniciativas. Ade­más, esta estructura propone una idea de lugar para la cultura que va más allá de ser un espacio de exposición y contemplación, convirtiéndose en un lugar para el activismo y la interacción.