GRUPOS DE DISCUSIÓN

En la última reunión de Stop Sida (16-01-06) les propuse participar en un proyecto expositivo que vamos a realizar en la Sala Tesaurus de la Universitat de València y que se inaugurará el martes 4 de abril de 2006. La exposición se titula El arte látex, y está comisariada por Sofía Barrón y Judith Navarro. El proyecto que voy a realizar se titula Proyecto Sida Social/2.Valencia y consta de un centro de documentación y de la realización de grupos de discusión.

Concretamente la colaboración con Stop Sida se establecería para una parte del proyecto, que consiste en la organización y participación en grupos de discusión, y así constaría en los créditos de la exposición.

Los grupos de discusión se llevarían a cabo durante el mes de mayo, y se ubicarían, si el tiempo lo permite, en el patio de la universidad, al lado de la estatua de Luis Vives. Sillas en círculo y una pizarra serían materiales suficientes para hacer esta actividad. Posiblemente con cuatro grupos de discusión sería suficiente. Se pueden realizar por la tarde, a las 20 horas, y con una frecuencia de dos por semana.

Se utilizarán para su desarrollo técnicas de enseñanza cooperativa, pero sin complicarnos mucho la vida, ya que el mejor modelo es el de discusión libre, con un introductor-moderador que se encargue de controlar que la discusión no se salga de los temas propuestos. En el centro de documentación cualquiera que visite la exposición se encontrará con la información de esta actividad, más unos materiales escritos que podrá llevarse y que introducirán, de alguna manera, el tema de cada una de las discusiones.

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Los objetivos de esta colaboración son:

a) Revisar la propuesta inicial, planteada a las comisarias de la exposición, en cuanto a los temas de discusión que nos interese tratar.
b) Contar con el apoyo del Stop Sida y del Col.lectiu Lambda para la difusión de esta actividad y, de esta forma, garantizarnos la asistencia de personas interesadas.
c) Utilizar este dispositivo de discusión para tratar temas que puedan ampliar nuestros objetivos como grupo de lucha contra el VIH/Sida.

En el documento del proyecto presentado para esta exposición se contemplaron los siguientes temas:

­1_Relaciones entre distintos modelos, tácticas y objetivos de los activismos en las dos últimas décadas. De cómo el activismo actual no reconoce la deuda que tiene con los grupos de lucha contra el sida.

Objetivos: discutir sobre las diferencias entre los modelos de activismo, los objetivos y las tácticas utilizadas. Analizar la falta de reconocimiento al activismo gay por parte de los nuevos activismos de los últimos años. Discernir, con la perspectiva de mas de 20 años de pandemia, porqué el sida ha tenido tan poca respuesta desde el activismo en el estado español en comparación a las cuestiones relacionadas con el urbanismo, la remodelación de barrios o las estrategias antiglobalización.

“Una de las más tristes lecciones que me ha enseñado esta epidemia es que el auténtico progresista heterosexual, por alguna razón inexplicable, no es necesariamente la lesbiana o el gay. Luchará a favor de la gente negra, de las mujeres, de los hispanos, por el aborto, por el desarme nuclear o para que la Biblioteca Jefferson permanezca abierta toda la semana. Pero cuando se trata del homosexual, siente náuseas. Intenta explicártelo. Yo no puedo” (Larry Kramer, 1986).

2_Orgías, S&M y VIH/Sida. Cómo evitar el VIH en una sesión de sexo colectivo. Dificultades para la prevención en las prácticas de la cultura S&M.

Objetivos: analizar las situaciones reales que se dan, con respecto a la prevención del VIH/sida, en las sesiones de sexo en grupo y/o en las prácticas sadomasoquistas. Cómo compaginar el morbo, consecuencia de las situaciones altamente excitantes, con la colocación de un preservativo. Compartir informaciones y discutir sobre estrategias.

3_Cómo prevenir el VIH/Sida en las relaciones sexuales inmersas en procesos de consumo de éxtasis y cocaína. Cómo poner en práctica la información sobre prevención del VIH/Sida bajo los efectos deshinibidores de las drogas. Cómo mantener la percepción de riesgo habiendo tomado tres éxtasis y medio gramo de coca.

Objetivos: hablar de la realidad de muchas personas que realizan prácticas sexuales bajo los efectos de las drogas. Compartir informaciones y discutir sobre estrategias.

4_Sobre el cambio de actitudes frente al VIH/Sida como consecuencia de las terapias antirretrovirales. Más allá de la eficacia de las políticas de prevención, discutiremos sobre el cambio de actitudes frente al VIH/Sida en el memento actual. Por qué sigue sin gustarnos ponernos un condón para follar.

Objetivos: hacer reflexionar sobre aspectos relacionados con la percepción de riesgo, la percepción de invulnerabilidad, la importancia de la autoestima personal a la hora de establecer relaciones sexuales. Mostrar la normalidad del hecho de hacer sexo más seguro en las relaciones sexuales entre hombres.

“Nuestro objetivo es hacer ver que el sexo más seguro es sexo divertido, y que hacer sexo seguro, sea de alguna forma, una presión del entorno. En definitiva, nuestro objetivo es hacer del sexo seguro más que una “moda” un imperativo social” (De la Web de Stop Sida. Organización dedicada a la lucha contra el sida radicada en Barcelona)

5_Percepción y representación del VIH/Sida en adolescentes de 14 a 18 años. Sobre la .percepción de riesgo entre los jóvenes, la transmisión del VIH/Sida y las carencias en la prevención. Políticas de prevención y escuela.

Objetivos: discutir sobre la percepción de riesgo en esta franja de edad en relación a la utilización del preservativo. Analizar las responsabilidades de las distintas instancias educativas (Consellería, dirección de centro, profesorado) al no mostrar la realidad del sida en las escuelas, entre otras cosas, condicionados por creencias religiosas.

Estos eran los temas que se propusieron en el proyecto, pero también acordamos en la reunión que deberíamos incluir la relación entre sida y mujeres lesbianas, así que posiblemente pudiéramos hablar de:

6_VIH/Sida y lesbianas. Rompiendo con el mito de la inmunidad. Es difícil hablar de la relación entre las lesbianas y el VIH/Sida. Nos encontramos con mucha resistencia, con negaciones, datos distorsionados, mitos y prejuicios. Pero, sobre todo, nos encontramos con un profundo silencio. El VIH/Sida entre las lesbianas es algo que no se ve, algo de lo que no se habla. ¿Las lesbianas somos inmunes al virus?, ¿por qué hay tan poca información de VIH/Sida entre mujeres?

Objetivos: discutir sobre el estado de la cuestión, sobre el silencio de las administraciones, sobre la forma en que se tienen en cuenta a las mujeres lesbianas a la hora de hacer estadísticas, y sobre todo analizar las recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de infección para lesbianas y mujeres bisexuales.


Finalmente los grupos de discusión que se ralizaron son los que a continuación se describen.

Grupo de discusión: A) Cómo prevenir el VIH en las prácticas sexuales condicionadas por el consumo de drogas.

Fecha: 5 de mayo de 2006, 20h.
Lugar: Sala Thesaurus, edificio de La Nave, Calle de la Universidad, 2, 46003, Valencia.

Estos grupos de discusión forman parte de la pieza presentada por Pepe Miralles para la exposición El Arte Látex. Imágenes, reflexión y SIDA. Los contenidos de los grupos de discusión han sido elaborados conjuntamente con el grupo Stop Sida del Colectivo Lambda de Valencia.

Objetivos: discutir sobre la realidad de muchas personas que realizan prácticas sexuales bajo el efecto de las drogas, en cuanto a la relación con el sexo seguro. Compartir informaciones y discutir sobre estrategias para la realización de sexo seguro en circunstancias en las que la percepción de riesgo se ve condicionada por los efectos deshinbidores de estas sustancias.
“Las drogas y el alcohol no son por sí solas necesariamente la causa del sexo sin protección. Sin embargo, muchas personas que tienen sexo riesgos o lo hacen mientras están “high” o borrachos/as. Para algunas personas, el tomar o usar drogas antes del sexo los ayuda a relajarse, dejarse ir y hacer el sexo más placentero. Pero “lanzarse al vacío” también puede afectar tu juicio y tu capacidad para tomar buenas decisiones sobre el sexo incluyendo decisiones que te ponen en alto riesgo de contraer el VIH o de infectar a otra persona. Algunas personas corren riesgos que no correrían de otra forma mientras están bajo los efectos de las drogas o el alcohol; o los usan para sentirse mejor al hacer sexualmente cosas que no se sienten capaces de evitar”.
© 2003 Gay Men’s Health Crisis

“Por otro lado, simplemente tomando drogas, hay más riesgo de contraer la enfermedad, ya que hay estudios que demuestran que el uso de drogas y alcohol interfiere en el juicio de la persona en cuanto a su conducta sexual u otra actividad de riesgo, lo que les hace candidatos a tener relaciones sexuales sin tomar las medidas preventivas oportunas; elevando el riesgo de contraer el VIH de compañeros sexuales infectados”.
© Copyright 2000 Saludalia Interactiva

¿Qué tiene que ver el alcohol y las drogas con el VIH y el SIDA?
El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es el virus que causa el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). El alcohol y las drogas no causan el SIDA sin embargo, en la actualidad es muy común que mucha gente se infecte con VIH como consecuencia del uso de alcohol y de drogas.

Éstas son las razones:
-Al compartir agujas o jeringas se transmite el VIH de la sangre de una personas a la de otra. Esta es una de las maneras más fáciles que puedes contraer el VIH. Es por eso que muchas personas que usan heroína, cocaína y anfetaminas (speed), contraen el VIH.
-A veces el uso de alcohol o de drogas lleva a las personas a hacer cosas que normalmente no harían. Muchas personas mueren o resultan lastimadas en accidentes de auto porque manejan bajo la influencia del alcohol y/o drogas, por lo tanto no pueden tomar la mejor decisión cuando están detrás del volante. Lo mismo puede suceder con el sexo y el VIH. El estar bajo la influencia del alcohol hace que tengas sexo sin el uso de un condón de látex.
-El VIH se transmite sexualmente cuando no hay protección con un condón de látex. Estudios científicos han demostrado que es menos posible que una persona use un condón de látex cuando está bajo la influencia del alcohol y/o drogas, y de esta manera se expone a contraer el VIH.
-El uso de alcohol y de drogas es dañino para tu salud, puede destruir órganos de tu cuerpo y el sistema de defensas del organismo.
-Todos necesitamos nuestro sistema de defensas para combatir infecciones. Si estás infectado con el VIH es necesario que tu sistema de defensas se mantenga la más fuerte posible.
-Esto no quiere decir que si tomas alcohol o usas drogas vas a contraer el VIH, pero el alcohol y las drogas te pueden llevar a tener relaciones sexuales sin usar un condón, o a compartir agujas o jeringas, y es esto lo que te expone a contraer el VIH.

Si te es difícil tener “relaciones sexuales con protección”:
-El uso de alcohol y de drogas podría una de las razones.

Si tienes problemas con alcohol y/o drogas:
-Cuando estés bajo la influencia del alcohol y/o drogas trata de no tener relaciones sexuales.

En las personas que ya han sido infectadas por el VIH, el alcohol podría acelerar el curso de la enfermedad
-Disminuye o elimina el consumo de alcohol y de drogas.
-Mejorando tus hábitos alimenticios, descansando más y haciendo ejercicio ayudarás a fortalecer tu sistema de defensas.
-Siempre que tengas relaciones sexuales usa un condón de látex.
-Otro de los interrogantes que plantea la asociación entre consumo de alcohol y sida, que todavía no se ha estudiado ampliamente, es si el abuso de la sustancia tóxica influye o no en la progresión de la enfermedad.


Grupo de discusión: B) El cambio de actitudes preventivas frente al VIH como consecuencia de las terapias antirretrovirales.

Fecha: 12 de mayo de 2006, 20h.
Lugar: Sala Thesaurus, edificio de La Nave, Calle de la Universidad, 2, 46003, Valencia.

Estos grupos de discusión forman parte de la pieza presentada por Pepe Miralles para la exposición El Arte Látex. Imágenes, reflexión y SIDA. Los contenidos de los grupos de discusión han sido elaborados conjuntamente con el grupo Stop Sida del Colectivo Lambda de Valencia.

Objetivos: además de cuestionar la eficacia de las políticas de prevención, discutiremos sobre el cambio de actitudes frente al VIH/Sida en la actualidad e intentaremos analizar qué relación existe entre este cambio de actitudes y las terapias que consiguen cronificar la enfermedad. El tema fundamental se centrará en ver si estamos dejando de utilizar preservativos en las relaciones sexuales porque sabemos que esta enfermedad tiene, en la actualidad, tratamiento, pero desconocemos qué significa, realmente, tener una enfermedad crónica.

Algunos estudios recientes sugieren que, a raíz de la cronificación de la enfermedad, las medidas preventivas se han relajado entre algunos colectivos como los homosexuales y no acaban de cuajar entre los heterosexuales, que nunca perciben la infección como una posibilidad que pueda afectarles. La aparición de buenos tratamientos contra el Sida ha comportado una relajación de las medidas preventivas entre todos los colectivos, lo que ha comportado un rebrote de infecciones por el VIH/Sida.

UN RIESGO LATENTE: BAJAR LA GUARDIA EN LA PREVENCIÓN
Es evidente que el factor principal que contribuyó al cambio de hábitos en las personas con prácticas de riesgo fue ver morir a sus amigos y/o compañeros. La elevada mortalidad de los enfermos de sida ha sido un recordatorio permanente, tanto para usuarios de drogas como para personas que mantienen relaciones sexuales de riesgo.
Hoy en día, la situación ha cambiado y todos los mensajes que se dan sobre el sida son positivos: los seropositivos viven más, la mortalidad de los enfermos ha disminuido, los usuarios de drogas comparten menos jeringuillas, la población ha cambiado de hábitos en sus relaciones sexuales, etc. Pero también hay mensajes que no se ajustan a la realidad: “las personas en tratamiento con antirretrovirales no transmiten el VIH”. Ante estas noticias existe el riesgo de que la infección por el VIH se infravalore y que se produzca una relajación de las medidas preventivas.
Como vemos en otro artículo de esta monografía, esto ya está ocurriendo en los colectivos que fueron pioneros en el cambio de hábitos ­usuarios de drogas, colectivo gay­ y es previsible que ocurra en la población que mantiene relaciones heterosexuales. Este último grupo, por otra parte, en ningún momento ha llegado a un nivel de concienciación similar a los anteriormente citados. Por ello, hoy más que nunca es preciso continuar desarrollando programas preventivos, especialmente dirigidos a los más jóvenes.
Desde un punto de vista preventivo es fundamental no bajar la guardia. Nuevas generaciones de jóvenes, que no han conocido de forma próxima personas afectadas, están iniciando relaciones sexuales o están empezando a inyectarse sin adoptar medidas preventivas. Estos grupos son más vulnerables que sus antecesores por la creencia de que “hoy en día, del sida no se muere nadie”

¿Inseguridad sexual?
El País, 23 de diciembre de 2003
Extracto:
El pasado 7 de diciembre Luisa Etxenike, en su artículo Inseguridad sexual, hacía referencia al informe y a la campaña sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) presentados recientemente por el consejero de Sanidad. Dentro del panorama que dibujaba, creo que faltan algunos datos que pueden ayudar a una mejor comprensión de la situación. En primer lugar, indicar que el aumento de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) no es un fenómeno exclusivo de Euskadi, ni siquiera del Estado español, sino que es un proceso que se está dando en todo el mundo occidental desde hace 3-4 años. Su causa es perfectamente conocida: gracias a los medicamentos antirretrovirales, el sida ha dejado de ser una enfermedad mortal y ello ha traído consigo una relajación de las medidas preventivas sexuales. Por eso en ningún momento el consejero de Sanidad ha afirmado que “la culpa es de los jóvenes que no se enteran”.
En segundo lugar, quiero señalar que todavía -y afortunadamente- las ETS no están afectando a los más jóvenes ni a los adolescentes. Es decir, todavía estamos a tiempo de evitar que se infecten. Por ello, es importante transmitir a los chicos y chicas la idea de que van a iniciar sus relaciones sexuales en un mundo en que se está produciendo un repunte de estas infecciones. Y para eso es vital que conozcan cuáles son, cómo se transmiten y cómo se previenen.
En tercer lugar, destacar que las campañas en los medios de comunicación que realiza el Departamento de Sanidad no son intervenciones puntuales. No son mas que una parte, la más visible, de las acciones que se realizan para prevenir tanto las ETS como la infección por el VIH que, en el momento actual, se ha convertido casi exclusivamente en una infección de transmisión sexual.


Grupo de discusión: C) VIH/Sida y lesbianas. Rompiendo con el mito de la inmunidad.

Fecha: 19 de mayo de 2006, 20h.
Lugar: Sala Thesaurus, edificio de La Nave, Calle de la Universidad, 2, 46003, Valencia.

Estos grupos de discusión forman parte de la pieza presentada por Pepe Miralles para la exposición El Arte Látex. Imágenes, reflexión y SIDA. Los contenidos de los grupos de discusión han sido elaborados conjuntamente con el grupo Stop Sida del Colectivo Lambda de Valencia.

Objetivos: analizar la idea tan extendida de que “las lesbianas están a salvo” con respecto al VIH/Sida y ver la realidad de esta cuestión. Discutir sobre la escasa investigación de la incidencia de la transmisión del VIH entre mujeres lesbianas y a qué responde este silencio.

El VIH y las lesbianas
El VIH ha afectado a todas las lesbianas en mayor o menor grado. Como personas que se apartan de la norma respecto de la sexualidad y que padecen la homofobia, como mujeres y como personas. A las lesbianas les han mentido, diciéndoles que no corren riesgo de infectarse con el VIH en sus relaciones sexuales. Esto resulta, en parte, de la negación acerca del sexo lésbico. Si las mujeres no cogen, no pueden cogerse mutuamente y por lo tanto no pueden transmitirse el VIH. La verdad es que las lesbianas cogen -se cogen entre sí y cogen a otras personas-. Por otro lado, el mito de que las lesbianas no se infectan con VIH no ha impedido que se utilice el SIDA como herramienta para reprimir aún más a un grupo de mujeres que ya estaban luchando por sus derechos como parejas y por la custodia de sus hijas o hijos, y contra la discriminación que sufren todas las personas no heterosexuales.

Desgraciadamente, la idea tan simple y atrayente de que “las lesbianas están a salvo” no ha impedido que las lesbianas se infecten con VIH. Pero sí ha servido para aislar a las lesbianas infectadas del apoyo de sus pares, que les es de vital importancia. La “respuesta lésbica” frente al VIH ha surgido de aquellos grupos de lesbianas con buen manejo del discurso, poco numerosos, en su mayoría urbanos, altamente politizados y orientados hacia “su comunidad”. Esa respuesta contribuyó a la percepción general que se tiene de las lesbianas en la crisis del SIDA.

En respuesta a las mentiras del estado y de los medios -y tragándose algunas de ellas- muchas “comunidades de lesbianas” descubrieron que el SIDA les servía para separarse de otras mujeres y para enterrar aún más profundamente hechos verdaderos como que algunas tortas cogen con hombres y algunas tortas se inyectan drogas. Y esto sucedió aun antes de que el debate acerca de la transmisión entre mujeres se planteara en los círculos lésbicos. Parte de la información producida por esos grupos menciona en forma vaga que “las prácticas sado-masoquistas” son la única ruta de transmisión relevante para las lesbianas. Eso echó todavía más fuego en el ya sangriento debate sobre si el sadomasoquismo era aceptable o no, que ya llevaba más de una década.

Como cualquier otro segmento de la población, las “comunidades” de lesbianas se han dividido en bandos enfrentados frente a las cuestiones que plantea la transmisión del VIH. Algunas de esas cuestiones son generales y ya se ocuparon de ellas otros sectores de la población. Por ejemplo: ¿Estamos a salvo? Si lo estamos, ¿por qué lo estamos y cómo hacemos para seguir estándolo? Si no lo estamos, ¿qué hacemos? Si estamos a salvo, ¿sentimos alivio, nos alegramos, nos quedamos indiferentes, sentimos envidia, ira, confusión? ¿Cuál de esas emociones está mal que la sintamos?

En 1989 la gente se burló de las y los activistas de ACT UP Londres por haber repartido campos de látex en un evento de mujeres. Algunos años más tarde, vemos que las farmacias, negocios de material odontológico, los sex shops y algunos stands en la Marcha del Orgullo Lésbico-Gay venden campos de látex como elementos para el sexo seguro. Las lesbianas, entre otras mujeres, los compran porque la necesidad de usarlo se ha discutido en sus comunidades. Es por cierto un logro de las y los activistas que trabajan el SIDA el hecho de que se haya empezado a hablar de la transmisión entre mujeres fuera de los cubículos de quienes investigan en las universidades. Pero lo que resulta molesto es que han pasado seis años y la información sobre las posibilidades de contagio durante el sexo oral sigue siendo mínima.

Dado que los varones heterosexuales se la siguen chupando a las mujeres, esta falta de investigaciones publicadas no se puede considerar simplemente consecuencia de la invisibilidad lésbica o del sexismo.

Pero sí es cierto que se suma a la apatía y a la difundida negación del riesgo que también ignora la prevalencia del uso de drogas y de relaciones sexuales con hombres entre mujeres que se definen como lesbianas.

¿Y qué pasa con las relaciones entre lesbianas y bisexuales en este contexto? ¿Y con las heterosexuales?

La afirmación culpógena de que “las bisexuales le contagian el VIH a las lesbianas” -que no siempre es pronunciada sólo por estas últimas- ha producido cambios en la interacción entre ambos grupos a nivel tanto emocional como político. Las bisexuales, como “vectores de transmisión” son consideradas una amenaza mortal para las lesbianas, el mismo rol que juegan los varones bisexuales frente a la población heterosexual como un todo. A las heterosexuales también se las ve como vectores en este contexto.

Hace mucho tiempo, la pregunta “¿por qué no te puedes quedar sólo con las mujeres?” era una demanda de corrección política. Hoy, tiene que ver con mantener la ilusión de estar a salvo.

Jackie Dutton
Artículo publicado en “Bisexual Horizons. Politics. Histories. Lives”, editado por Sharon Rose, Cris Stevens et. al. The Off Pink Collective. Londres: Lawrence & Winshart, 1996.