VINCULACIONES

Alzar la voz. Pancartas en los balcones

Activismo de balcón. Decir, alzar la voz. Realizar una intervención pública que consista en la colocación de pancartas “caseras” colocadas en los balcones de las casas de los hombres y mujeres que quieran participar en este proyecto. Para ello se establecerán formas de contacto y diálogo con las personas propietarias de las casas en las que se colocarán las pancartas. Con este proyecto se trata de testar la capacidad de la gente para significarse en el espacio público, de ponerse “en evidencia” ante la comunidad de vecinos, el barrio, la ciudad. Por lo tanto los textos deben de hablar en primera persona, ya que es uno el que cuelga su pancarta en el balcón de su casa. En la sala se encontraban los distintos modelos de pancartas y una indicación que decía: Alzar la voz. Pancartas en los balcones. Textos elaborados a partir de retazos de conversaciones con los grupos colaboradores en este proyecto. Puedes pedir una pancarta en la recepción del EACC y colocarla en el balcón de tu casa.

Este micro-proyecto tenía como objetivo proponer la participación ciudadana, a la vez que nos podía permitir testar el nivel de participación que los vecinos y vecinas de Castellón están dispuestos a asumir, ante una problemática como el VIH/Sida. Recordemos la cantidad de pancartas que se pusieron en los balcones de las ciudades españolas cuando se realizaron las grandes manifestaciones en contra de la participación española en la guerra de Irak. Por lo tanto, se trataba de participar, hablar y alzar la voz. En un principio se había previsto, en el proyecto inicial, establecer formas de contacto y diálogo con las personas que se quisieran implicar colocando una pancarta en el balcón de su casa. Este proceso se valoró que podría ser muy difícil de realizar y necesitaba una gran cantidad de tiempo, por lo que se optó por colocar las pancartas en el EACC y ofrecer, a quienes estuvieran interesados, la posibilidad de pedirla en la recepción del museo y, después de dejar los datos concretos del lugar en el que se fuera a colocar, dándole un ejemplar a elegir entre los seis modelos que se han realizado. De esta forma, cada ciudadano y ciudadana que quiera puede significarse mostrando, desde su balcón a la comunidad, lo que él o ella piensan sobre el VIH/Sida.

La previsión inicial de realizar un total de 90 pancartas, con seis modelos distintos, se ha mantenido. Las medidas de las pancartas son 120 x 90 cms., y están realizadas con lona plastificada y vinilo trasferible.

El proceso de construcción de los textos de las pancartas ha sido realizado a partir de retazos de conversaciones con los grupos colaboradores en este proyecto. Esto ha podido llevarse a cabo a partir de una estrategia que consiste en ser consciente de encontrarnos en un estado pantanoso que podemos denominar “idea vaga”. Esa idea es tan inasible como poderosa. Sabemos que queremos hacer unas pancartas para los balcones, pero no sabemos qué es lo que queremos decir en esas pancartas. Cuando tenemos un proyecto, una frase casual, la visión de una cosa en la calle, cualquier información que llame nuestra atención, etc., adquiere un significado preciso y sugerente, ya que la escuchamos desde nuestro proyecto. Es evidente, que estas cuestiones se dan cuando estamos en un estado receptivo apropiado.

Pero, además, podemos también entender que un estado receptivo activado es aquel que es capaz de traducir las estimulaciones que residen fuera del mundo del arte, que podemos encontrar en la calle, en las ciencias sociales, en la memoria histórica, y “traducirlas”, o al menos poder considerarlas como ideas o temas para nuestros trabajos.

Se trata de poner en marcha un doble mecanismo: por una parte, activar la mirada para ver y, al mismo tiempo, traducir lo que estamos viendo en una metáfora de otra cosa. Por lo tanto tendremos que ser conscientes de que, en estos momentos, utilizamos un diálogo que es consecuencia de la traducción de la mirada.

Este es el esquema que hemos utilizado para la realización de las pancartas:

A. Volverse esponja. Empezar a darse cuenta de los impulsos. Empezar a ser conscientes de nuestras ideas.
B. Iniciar un diálogo. Traducir las “estimulaciones” del mundo a ideas. Empezar a considerar las ideas como “temas” de proyectos.
C. Apuntar ideas, realizar anotaciones. Detenernos, reflexionar sobre ellas y registrarlas.
D. Construir un contexto relacional. Situar las ideas en el contexto en el que han surgido.

Pero este proceso no se iba realizando de forma independiente, sino a la vez que iban desarrollándose otras vinculaciones y estableciéndose colaboraciones. Por lo tanto, todas las conversaciones, estudios de casos, lecturas e investigaciones fueron definiendo algunos nodos que se repetían en los otros micro-proyectos. A partir de estas cuestiones comunes, se empezaron a elaborar algunas frases. Muchas de las personas que iban vinculándose al proyecto hablaban de los retos que aún estaban pendientes, y había muchas coincidencias, retos que eran necesarios seguir estudiando. Consecuencia de esto, se establecieron los siguientes puntos en común, para los cuales se elaboraron algunos textos englobados en problemáticas vigentes:

La marginación y demonización de los seropositvos y seropostivas. La permanencia de los significados simbólicos:
-Sigue habiendo mucha exclusión y prejuicios contra los seropositivos.
-He estado ingresado junto a un seropositivo y he visto el rechazo de otros pacientes
-Yo no discrimino a los portadores del VIH/Sida.
-¿Tú que haces cada día a para evitarlo?

Las críticas a la jerarquía católica:
-Nosotros utilizamos condones.
-Ya no prestamos atención a los consejos de la jerarquía católica.
-¡Mienten!

La necesidad de seguir trabajando en prevención:
-Mis hijos necesitan más información y asesoramiento en todas las cuestiones que tienen que ver con la sexualidad.
-¿Por qué en los colegios no les hablan del VIH/Sida?
-Yo no pienso dejar de usar condones

La reclamación de más fondos para la prevención:
-Teniendo en cuenta los recursos disponibles es muy grave que no se dedique más dinero a la prevención del VIH/Sida
-El VIH/Sida sigue siendo un problema de salud pública.
-Exijo a mi gobierno que haga bien su trabajo

La no percepción de riesgo que las prácticas desprotegidas implican:
-VIH/Sida. Aunque sepas que te puedes infectar parece que hay una nebulosa que te hace pensar que no
-El Sida es una enfermedad grave
-Yo no me arriesgo: siempre uso condón en la penetración anal
-Muchos chicos jóvenes que hacemos sexo con otros hombres no somos conscientes de la gravedad del VIH/Sida
-(Pensamos que es un problema de la gente mayor)
-He oído muchas veces que el condón es el único medio eficaz para evitar la transmisión del VIH/Sida
-¿Por qué hay veces que no lo uso?
-¿Estoy cansado del sexo seguro, o no tengo percepción del riesgo que hacerlo sin condón implica para mi salud?

La permanencia en el imaginario colectivo de los “grupos de riesgo”:
-Soy heterosexual, pero no de esos que piensan que el VIH/Sida no tiene nada que ver conmigo
-Parece que el Sida no existe
-Esta invisibilidad puede comportar una bajada en la prevención
-Los homosexuales necesitamos volver a tener conciencia real de lo que el Sida significa

Una posterior puesta en común y negociación con el comisario de la exposición, Juan de Nieves, nos llevó a la selección de seis de estos textos para colocarlos en las pancartas.