VINCULACIONES

Valla publicitaria

Meternos en… Realizar un trabajo de intervención en una valla publicitaria en alguna de las entradas a la ciudad de Castellón. Dar la palabra a los afectados por la enfermedad.

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La medida de la valla es 8 x 4 metros y se instala en la calle Fernando el Católico, en el cruce con el camino de Almalafa.

Esta vinculación se llevó a cabo con la colaboración del Grupo de auto ayuda de CASDA. La metodología utilizada para la realización de este trabajo consistió en formar un grupo de discusión, que se reuniera periódicamente, para debatir los contenidos que la valla debía de albergar.

El Grupo de Auto Ayuda de CASDA, como muchos otros que se encuentran en otras asociaciones, cumple una función muy importante ya que ofrece un lugar de reunión, encuentro, discusión y desahogo emocional a personas seropositivas. Muchos afectados tienen los primeros contactos con sus iguales a través de estos grupos, que mantienen una filosofía que se basa en el hecho de que ayudando a los demás se ayuda a uno mismo. Este grupo está abierto a todas las personas interesadas en participar, sean afectados, familiares o amigos, que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida de los seropositivos y las seropositivas.

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Este tipo de grupos se retroalimentan continuamente, ya que la experiencia compartida ayuda a vencer temores, enseña a que cada uno se conozca y evalúe, promoviendo el autoestímulo y fortaleciendo la actividad grupal. Los objetivos, entre otros, se pueden resumir en: crear un ámbito para compartir experiencias y sacar provecho de las que aportan los demás. Quién mejor que otro paciente, con iguales problemas, para comprenderlas; promover la discusión amplia de los problemas de las personas seropositivas y su entorno; educar a los componentes del grupo acerca de la enfermedad, ya que el conocimiento ayuda a disipar dudas e incertidumbres; mantener un canal permanente de comunicación con profesionales especializados para contar con información actualizada; promover el conocimiento acerca del VIH/Sida a toda la sociedad, para lograr de esta manera una actitud más comprensiva y activa; lograr que se adopten actitudes positivas y asuman un rol activo en el manejo de su enfermedad.

El planteamiento que, desde nuestro proyecto, se realizó al grupo colaborador fue el siguiente: se les ofreció la posibilidad de decir lo que quisieran, sobre su condición de portadores del VIH, mediante la realización de una valla publicitaria, que se colocará en la ciudad y que les ofrecía la posibilidad de decir, públicamente, lo que ellos consideraran importante al resto de sus conciudadanos. El planteamiento de este objetivo fue el eje que en todas las discusiones intentábamos no perder de vista.

A continuación podemos ver, de forma resumida, los aspectos en los que el grupo más insistía:

-La gente al no estar informada sobre el VIH, pasan de todo y un día podrán ser ellos los seropositivos.
-Pues que se hagan analíticas.
-Ya, pero la gente no quiere saber y ésta es la causa de que se infecten.
-La gente no quiere ponerse condón y no tienen percepción de que puede ser por el VIH.
-A los seropositvos nos va a costar más “salir del armario”.
-Falla la información, porque la gente no lo ve importante, porque piensan que a ellos no les va a tocar.
-Deberíamos salir del armario, pero con ayuda. No es aconsejable hasta que la gente cambie de mentalidad.
-No tenemos por qué decirlo. Nos sentimos marginados, apartados, demonizados, y por eso no lo decimos.
-No lo decimos por miedo.
-No lo decimos, por las consecuencias que esto conlleva.
-A la larga no es bueno decirlo. Y la gente a la que se lo dices se aparta de ti, te da la espalda. Esta gente no vale la pena.
-Se lo dije a mi novio y, al principio, bien; pero luego, con el tiempo, empezaron a salirle los miedos. Al final le tuve que decir que qué derecho tenía de echármelo en cara.
-Tú no puedes explicar que eres seropositiva en la sociedad en que vivimos. Lo dices y luego tienes que tragártelo. Así que es mejor no decirlo a nadie.
-Además, cuando lo cuentas, se rompen muchos tipos de relaciones, amistades, parejas e incluso vínculos familiares.
-Ahora el Sida está como fuera del interés de la gente. Han querido apartarlo. Ahora nadie quiere hablar del Sida. Solo cuando llega el 1 de diciembre los medios nos prestan un poco de atención. El resto del año, silencio.
-La sociedad va para atrás, pero no es falta de información: es miedo, o que el Sida ya no está de moda.
-El Sida no interesa. La gente sigue pensando que es una cosa de drogadictos y maricones.
-La gente piensa que a todos los que tienen Sida se les nota en la cara. La gente no entiende que hay portadores con una apariencia normal que puede ser portadora. La gente piensa que se tiene que notar.
-La gente debería de ser consciente que no es detectable. Después de algunos años, muchos se llevarán una sorpresa.
-Nos gustaría decirle a la gente que el VIH/Sida se para con los seropositivos. Que nosotros no infectamos más, que son los demás ciudadanos los que deberían de hacerse la prueba de anticuerpos para conocer su estado serológico. En los casos de Sida que se conocieron en 2004, el 60% no sabían que eran seropositvos. Hay que insistir mucho en la necesidad de que la población general se haga las pruebas, que hay muchos-as seropositivos-as que no saben que lo son y que están infectando a mucha gente. Este sería un buen tema para la valla, y también para las proyecciones.
-Yo como seropositivo me controlo y no transmito el virus, pero los demás no hacen nada para controlar la transmisión.
-Nos tratan como bichos, y no lo somos. Bicho es igual a escoria. ¿Y tú que miras?, me dan ganas de decirles, ¡mírate a ti primero!
-Los raros son ellos. No hemos hecho nada para merecernos esto y encima ser rechazados.
-Prefiero tener esta enfermedad que no lo que tienen ellos: que no saben aceptarnos o aceptar a los que son diferentes.
-Y encima vivimos en Castellón que es una ciudad en la que hay mucha doble vida y doble moral.
-Esto va en alza y a más.
-Pero no queremos que nos tengan lástima.
-Ayúdanos a romper las barreras.
-Ayúdanos a salir del armario.
-¿Quién es normal?
-A ti te puede tocar.
-Yo se qué es lo que hago, ¿y tú?
-¿Por qué no podemos ser sinceros?
-¿Por qué nos hacéis dudar?
-¿Preferís que os mintamos?
-¿Estáis preparados para saber la verdad?

Después de varias reuniones, en las que cada vez costaba más mantener el interés del grupo por el proyecto de la valla, llegamos a la conclusión de que podríamos poner lo siguiente:

-Las seropositivas –dijo Laura-, seguimos teniendo miedo a explicar nuestro estado de salud a los que nos rodean. Además, cuando lo cuentas se rompen muchos tipos de relaciones, incluso familiares.
-Yo como seropositivo –comenta Juan-, me controlo y no transmito el virus, pero los demás no hacen nada para controlar la transmisión, porque ni siquiera saben cuál es su estado serológico.
-Prefiero tener esta enfermedad y no la que tienen ellos: que no saben aceptarnos, ni aceptar a los que son diferentes –asegura Julio.

Finalmente decidimos eliminar textos y preguntarle directamente a la sociedad de Castellón qué es lo que, realmente, hace para combatir esta infección.

-Yo, como seropositiva –comenta Águeda-, me controlo y no transmito el virus, pero los demás no hacen nada para controlar la transmisión, porque ni siquiera saben si son VIH+.
Yo sé lo que hago, ¿y tú?